

La elaboración es totalmente artesanal, casi con una tecnología antigua, en grandes cantidades sería casi imposible lograr los mismos resultados.
Pero este señor tiene un concepto distinto, en principio no le tiene ningún miedo al vino, lo trata de igual a igual, casi diría que lo tutea, mira al vino como si lo dominara por completo, seguramente lo respeta, pero hace con el vino lo que quiere.
A la fermentación le exige todo, remontaje, delestage, bazuqueo, lo enfrenta al oxigeno sin temor, sabe que en ese momento mosto fermentando y oxigeno son aliados.
Así logra esa estructura, el máximo de color, aroma y sabores primarios, así retiene en el vino todo lo que tenía esa excelente uva de Luján de cuyo.
Luego se vuelve amigo del tiempo y sabe que lo tiene que dejar pasar y esperar, esto tampoco le da miedo, un poco de barrica de roble y tiempo, al otro año lo clarifica, y luego lo envasa, que incluye filtrado y embotellado, envasa todo el vino de una sola vez y pone en la botella la fecha de envasado y que es la misma para toda la producción de ese año, de esta manera se asegura que toda esa añada evolucione de la misma manera.
Eso sí “es muy importante el corcho, tiene que ser de muy buena calidad”, (me lo dijo como 100 veces), mucho depende de la calidad del corcho.
Y otra ves tiempo, con una manera personal y lógica de estiva, que yo no conocía, y más tiempo, sigue sin tenerle miedo al tiempo, “al vino hay que saberlo esperar” también me lo dijo 100 veces, sabe que tiene que esperar, y está seguro que cuanto mas tiempo mejor, no lo pone a la venta hasta que lo considera su momento justo. Pocas veces conocí un enólogo tan seguro de lo que hace. Carmelo no depende del marketing, no depende de situaciones económicas, está por encima de todo eso, lo saca a la venta cuando está seguro que el vino está en su mejor momento. Carmelo esta convencido que el tiempo a los vinos bien hechos los vuelve mejores.
Carmelo Patti exporta a varios países del mundo entre los cuales Estados Unidos de Norte América, Irlanda, Brazil, Francia etc.
Con sus vinos ha ganado varias medallas de oro y hace parte de muchas listas de revistas especializadas en todo el mundo. En algunos de los restaurantes más famosos de Europa y Norte América uno puede disfrutar de un Carmelo Patti.
Sus pares lo quieren y lo respetan mucho, cuando charlo de el todos me dicen se merece que le vaya muy bien, siempre fue un trabajador y la peleó mucho.
Por todo esto puedo decir que tengo el placer y el honor de vender sus vinos y espumosos.
Si usted desea participar de una cata de este vino realizada por mí, no dude en enviarme un correo y nos pondremos de acuerdo.
