

Garantizo a Usted, por sobre todas las cosas, excelente relación precio calidad, porque todos los vinos los compro en la bodega que los elabora, siendo mi ganancia simplemente acorde a este trabajo que me apasiona. Esto le garantiza que lo que está pagando es el verdadero valor del vino, puede gustarle más o menos, ese es un tema muy personal y a mi juicio el más importante, pero en ningún caso se sentirá defraudado.
Yo conozco cada una de las bodegas de las cuales vendo sus vinos, las visito, soy amigo de los enólogos, conocido o amigo de los dueños, observo como trabajan, aconsejo y soy aconsejado, y en ese momento tengo la convicción que estoy representado a cada uno de mis clientes.
Cuando compro mis preciados vinos, los mismos son retirados de la bodega por una empresa de transporte con la que tengo un historial de trabajo de muchos años y que conocen mi grado de dedicación. Los vinos son transportados mayormente de noche, cuando llegan a Buenos Aires, estoy yo aquí esperándolos ansiosamente para retirarlos y llevarlos inmediatamente a mi cava. Allí estarán a temperatura ideal todo el tiempo, hasta la entrega en su domicilio de la que yo mismo me ocuparé. Sin variaciones térmicas, sin vibraciones, sin exposición a la luz, descansan tranquilos. Esto me permite garantizarle que ese buen vino, está también en buenas condiciones.
Mi único capital es ser confiable, por eso soy Sommelier y elaborador artesanal.... La verdadera función del Sommelier es la de interpretar todas sus necesidades y cuidar por su vino hasta que llegue a la mesa como expresión de lo que Ud. se ofrece a si mismo y a las personas que aprecia. Podremos así charlar de maridaje, de zonas mundiales de producción y elaboración, de estilos, de tipicidad y de todo lo que inquiete su espíritu de catador de nuevas sensaciones.
Por todo esto le sugiero que a la hora de elegir sus vinos considere este servicio, al que dedico todo mi esfuerzo y pasión. Aquí me encontratá siempre dispuesto a aconsejarle.
